Derecho al Ahorro
Redistribuir riqueza para garantizar el futuro

Opinión.

El día 5 de octubre de 2015, las mentes pensantes de los bancos han inventado el Día Nacional de la Educación Financiera, porque sale mucho más barato hacer una nota de prensa y convocar un concurso infantil, que dedicarse a educar en las finanzas de forma efectiva a la población o lo que sería la obligación del sector: adecuar los productos y conceptos financieros obsoletos a la realidad social y económica actual. En este preclaro día, las Obras Sociales y las Fundaciones Bancarias, acaparan espacios en los medios de comunicación bajo la apariencia de una buena causa. Ya estoy viendo la foto de los directivos bancarios el día 6, sonriendo al lado de unos niños guapísimos que han ganado el concurso de redacción y unas palabras huecas que engordarán la memoria anual de RSC: “Devolvemos a la sociedad, lo que nos ha confiado a nosotros…”.  Daría risa si no fuera tan lamentable.

Esta forma de actuar dentro de la inoperancia, tiene una razón de ser. Es la manera que sector financiero mantenga su situación privilegiada y de control de la economía y de la sociedad: intocables pero no precisamente porque sean parias. Y no me refiero tanto a la corrupción, como al acomodo del Mercado a la batuta que pauta la Banca: una banca que no innova desde los cajeros automáticos y que viendo peligrar los circuitos del dinero por la aparición de competidores tecnológicos, tutela los grandes proyectos que van en el sentido de los Sistemas de Pago, condenando al ostracismo a los que desarrollan Métodos de Ahorro. Anulando e impidiendo que se extiendan en el mercado los escasos productos innovadores financieros que se puede considerar que producen beneficio social, porque cualquier servicio bancario “normal” es mucho más rentable para el banco que un producto socialmente responsable. Queremos poner las bases de un nuevo pilar del sistema de pensiones y ello es imposible de llevar adelante si no se cuenta con un apoyo político o institucional, porque para cuando los chicos de la foto que ganan hoy el concurso de redacción auspiciado por la banca, terminen sus estudios universitarios, será demasiado tarde.

Es más barato para las obras sociales practicar la caridad y pregonarlo a los cuatro vientos, que innovar de forma efectiva en el sector financiero.


José Luis Orós  (Fundador de Pensumo)