Derecho al Ahorro
Redistribuir riqueza para garantizar el futuro

Nuestra misión

 

 

Ahorro ético, inversión socialmente responsable, reciclaje, segunda mano, economía colaborativa, marketing responsable, comercio justo, sostenible, de cercanía, crowfunding, fidelización…
Todos estos conceptos van a ser habituales en un breve periodo de tiempo. Para muchos consumidores ya lo son. Sin embargo hace falta una confluencia de intereses para invisibilizarlos en la sociedad. La tecnología, sin ir más lejos, ya se encuentra normalizada. Hace un tiempo sorprendía comprar acciones a través de internet. Hace un tiempo muy pocos llevaban un teléfono móvil cuando salían de vacaciones. Hace un tiempo todos portábamos orgullosos nuestras cámaras digitales con las que inmortalizar momentos y escenas personales o profesionales. Hoy en día la mayoría de las transacciones fi nancieras se realizan on line y resulta imprescindible en nuestra vida cotidiana el teléfono móvil que, además de ser inteligente, incorpora revolucionarias cámaras fotográficas.

 

Cuando nos encontramos a duras penas recuperándonos del varapalo que supuso el estallido de la burbuja inmobiliaria, nuevas formas de consumo se hacen imprescindibles para afianzar un desarrollo sostenible, armónico, solidario y responsable. Un consumidor inteligente es aquel que no volverá a picar en un consumo que devenga en despilfarro. Promociones del tipo compre uno y el siguiente le descontamos el 70%, compre tres y pague solo dos o pague dos y llévese gratis otro son indudablemente hipnóticas. Aplicar descuentos pero obligar a una compra mínima o habilitar su uso en un periodo de tiempo determinado ¿Qué mejor manera que alinear los dos destinos de la renta disponible de las familias: el consumo y el ahorro? Pensumo crea comucidad entre empresas y usuarios, fomenta el hábito de ahorrar (y cuanto más joven sea el pensumista ¡mejor!) e incentiva valores como la sostenibilidad (ya sabemos dónde nos ha llevado el cortoplacismo). Pensumo es un ejemplo claro del Internet de las cosas. Hoy en día existen numerosas aplicaciones que miden todo: el número de calorías que hemos gastado, el número de kilómetros que hemos andado, el nivel de azúcar en la sangre… La medición de nuestras acciones en tiempo real está cambiando la sociedad y generando nuevas formas de hacer negocios. También en el consumo y en el sistema financiero. Los medios de pago on line para operadores bancarios y telefónicos son habituales.

 

No lo son tanto los nuevos Sistemas de Ahorro, las nuevas maneras de ahorrar. Por no hablar de todas las sinergias que van a producir entre consumidores, ahorradores, empresas, entidades financieras, ONG y sociedad en su conjunto. Ahorrar nunca ha sido tan fácil.
Ni tan inteligente.

 

Juan Royo Abenia (Profesor de Economía de la Universidad de Zaragoza)